Martes, 21 de abril
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El ingreso de una ola polar transformará la vida cotidiana en gran parte del país

Con temperaturas por debajo de cero, expertos recomiendan optimizar el uso de la calefacción, prevenir filtraciones y extremar los cuidados ante el monóxido.

El ingreso de una ola polar transformará la vida cotidiana en gran parte del país durante los próximos días. Este fenómeno, según advierte el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), se presenta cuando las mínimas bajan a 3,8°C y las máximas no superan los 12,7°C durante al menos tres jornadas consecutivas.

En esta oportunidad, las condiciones afectarán a la Ciudad y la provincia de Buenos Aires, además de Mendoza, San Luis, Córdoba, La Pampa, Santa Fe, Entre Ríos, Santiago del Estero, Tucumán y el sur de Chaco. En estas zonas, se esperan mínimas inferiores a los 0 °C y máximas por debajo de los 16 °C.

Prepararse con anticipación y evitar la pérdida de calor

Los especialistas insisten en la necesidad de anticiparse al invierno revisando estufas y chimeneas con tiempo. Pero frente a una ola polar inminente, también se pueden aplicar soluciones prácticas para conservar el calor y evitar gastos innecesarios.

Uno de los puntos clave es evitar que el calor se escape por rendijas o aberturas. Las filtraciones de aire –conocidas popularmente como “chifletes”– a través de puertas y ventanas son una causa importante de pérdida de energía. La Secretaría de Energía de la Nación recomienda colocar burletes de goma, espuma o termoplásticos en los marcos de puertas y ventanas, así como sellar grietas con masilla o silicona. También se puede reforzar el aislamiento de los taparrollos de persianas con kits específicos o materiales caseros.

El uso de cortinas gruesas y postigos cerrados durante la noche reduce la pérdida de calor por las ventanas. Incluso colocar una cortina frente a la puerta principal puede funcionar como una barrera adicional. Para quienes tienen ventanas antiguas, aplicar film aislante o plástico de burbujas es una alternativa accesible que simula el efecto del doble vidriado.

El piso es otro punto a tener en cuenta. Las alfombras, especialmente las de lana, ayudan a retener el calor en los ambientes y mejorar la sensación térmica general del hogar.

Aprovechar el calor solar y ordenar los espacios

Además de conservar el calor, también se lo puede generar de forma natural. Aprovechar los rayos solares abriendo cortinas y persianas durante el día, especialmente en ventanas orientadas al norte, es una forma gratuita de calefaccionar los ambientes. Luego, al atardecer, cerrarlas ayuda a retener ese calor acumulado.

Según el Instituto de Investigaciones en Energía No Convencional (INENCO), del CONICET y la Universidad Nacional de Salta, los materiales como el hormigón y el ladrillo almacenan calor durante el día y lo liberan por la noche, contribuyendo a mantener una temperatura estable.

También se recomienda mantener cerradas las puertas de las habitaciones que no se usan, evitar cubrir radiadores con muebles y usar el calor residual que se genera al cocinar o con los electrodomésticos para contribuir al confort térmico del hogar. Estas acciones, que no implican costo adicional, pueden mejorar significativamente la eficiencia energética.

Calefaccionar con eficiencia y seguridad

En la región de Buenos Aires, los sistemas más comunes de calefacción incluyen estufas a gas, aparatos eléctricos, aires acondicionados con modo calor y estufas a leña. Cada uno tiene características particulares en cuanto a consumo, seguridad y eficiencia.

Estufas a gas

Para utilizar calefactores a gas de manera eficiente, es aconsejable fijar el termostato entre los 18°C y los 20°C. Bajar apenas un grado puede representar un ahorro del 10% al 20% en el consumo.

Desde la Secretaría de Energía recuerdan que es obligatorio hacer una revisión anual del equipo con un gasista matriculado. También es vital controlar que la llama sea azul, mantener buena ventilación y contar con detectores de monóxido de carbono. Para dormitorios, sólo se deben usar estufas de tiro balanceado.

Calefactores eléctricos

Los paneles calefactores son una opción de bajo consumo –alrededor de 0,6 kWh– y fácil instalación. Radiadores y caloventores consumen más energía, por lo que se aconseja usarlos solo de forma puntual y en ambientes bien aislados.

El uso de termostatos programables y apagar los aparatos al salir de la habitación son medidas efectivas para ahorrar energía.

Aire acondicionado con modo calor

Los equipos con tecnología Inverter son más eficientes que los modelos tradicionales. Para un rendimiento óptimo, es clave fijar una temperatura moderada, limpiar los filtros periódicamente y mantener puertas y ventanas cerradas durante su uso.

Estufas a leña

Requieren leña seca y una limpieza frecuente de la chimenea para evitar incendios. Es imprescindible respetar las distancias de seguridad con objetos inflamables. La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte sobre los riesgos de enfermedades respiratorias ante una mala ventilación, por lo que se debe asegurar la salida de humo y la entrada de aire fresco.

Impacto ambiental y rendimiento energético

Elegir el sistema adecuado implica evaluar no solo su eficiencia, sino también su impacto ambiental. Las bombas de calor y los aires Inverter son los más eficientes, generando hasta 4 kWh de calor por cada kWh de electricidad consumida. También se destacan las calderas de condensación y los paneles eléctricos.

En cuanto al impacto ecológico, la biomasa (como leña y pellets) es considerada una de las alternativas más sostenibles si proviene de fuentes responsables. El gas natural, si bien es más limpio que otros combustibles fósiles, sigue emitiendo dióxido de carbono. La electricidad, por su parte, puede tener bajo impacto si se origina en fuentes renovables, aunque en Argentina buena parte proviene de fósiles.

El Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) ofrece una calculadora online para estimar el consumo de los artefactos y conocer los costos según el uso y la tarifa.

Seguridad: prevención de intoxicaciones e incendios

La calefacción intensiva en épocas de frío extremo aumenta el riesgo de accidentes. Por eso, se deben tomar precauciones para evitar intoxicaciones por monóxido, incendios y problemas eléctricos.

Nunca se deben usar hornallas u hornos para calentar ambientes. Tampoco instalar calefones en baños sin ventilación. Es esencial revisar la llama de los artefactos a gas, mantener buena ventilación y usar detectores de monóxido.

En cuanto a los equipos eléctricos, hay que evitar cubrirlos, no colocar objetos sobre radiadores, mantener distancia con materiales inflamables y no usar alargadores inadecuados. Además, conviene controlar el estado de cables y enchufes para prevenir cortocircuitos.

 

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